La frecuencia AC es un parámetro de la soldadura TIG en corriente alterna (AC) que determina cuántas veces por segundo cambia la polaridad de la corriente eléctrica durante el proceso de soldadura. Se mide en hercios (Hz) y tiene una influencia directa sobre la forma del arco eléctrico, la precisión del trabajo y el reparto del calor sobre la pieza.
A diferencia del balance AC, que regula la relación entre limpieza y penetración, la frecuencia AC modifica la geometría y el comportamiento del arco, permitiendo adaptarlo al tipo de material, su espesor y la aplicación que se va a realizar.
Esta función está disponible en los equipos TIG AC/DC profesionales y resulta especialmente útil en la soldadura de aluminio y sus aleaciones.
¿Cómo influye la frecuencia AC en la soldadura?
Al modificar la frecuencia, cambia la forma en que el arco eléctrico se concentra sobre la pieza.
Frecuencia baja (50–60 Hz)
Una frecuencia baja genera un arco:
- Más ancho y suave.
- Con mayor dispersión del calor.
- Más tolerante para soldaduras generales.
- Adecuado para materiales de mayor espesor.
Es la configuración recomendada cuando se busca una buena penetración y no se necesita una precisión extrema.
Frecuencia media (80–120 Hz)
Es el rango más utilizado en trabajos profesionales porque ofrece un excelente equilibrio entre:
- Penetración.
- Estabilidad del arco.
- Control del baño de fusión.
- Calidad del acabado.
Resulta adecuada para la mayoría de aplicaciones sobre aluminio.
Frecuencia alta (150–200 Hz)
Al aumentar la frecuencia, el arco se vuelve:
- Más estrecho y concentrado.
- Mucho más preciso.
- Más fácil de controlar en zonas pequeñas.
Este ajuste permite:
- Soldar chapas finas con mayor seguridad.
- Trabajar en esquinas y uniones complejas.
- Reducir la zona afectada por el calor.
- Minimizar deformaciones en piezas delicadas.
Por ello, es una configuración muy utilizada en trabajos de precisión, fabricación de depósitos, automoción o carpintería de aluminio.
¿Qué frecuencia utilizar según el trabajo?
| Aplicación | Frecuencia recomendada |
| Piezas gruesas | 50–80 Hz |
| Trabajos generales | 80–120 Hz |
| Chapa fina | 100–150 Hz |
| Soldadura de precisión | 150–200 Hz |
Estos valores son orientativos y pueden variar según el equipo, el espesor del material y el tipo de unión.
¿Qué ocurre si la frecuencia no está bien ajustada?
Una configuración incorrecta puede afectar tanto a la calidad del cordón como al comportamiento del arco.
Frecuencia demasiado baja
Puede provocar:
- Menor precisión.
- Mayor dispersión del calor.
- Incremento de las deformaciones.
- Dificultad para soldar piezas pequeñas.
Frecuencia demasiado alta
Puede producir:
- Arco excesivamente concentrado.
- Menor penetración en materiales gruesos.
- Mayor sensibilidad a errores de técnica.
- Necesidad de ajustar correctamente el amperaje.
Relación entre frecuencia AC y balance AC
Aunque suelen ajustarse conjuntamente, ambos parámetros cumplen funciones diferentes:
- Frecuencia AC: modifica la forma y concentración del arco eléctrico.
- Balance AC: controla el equilibrio entre limpieza del óxido y penetración en el material.
La combinación adecuada de ambos parámetros permite adaptar la soldadura a cada aplicación y obtener cordones más limpios, resistentes y uniformes.
La frecuencia AC es uno de los ajustes más importantes en los equipos TIG AC/DC profesionales. Regular correctamente este parámetro permite controlar la anchura del arco, mejorar la precisión de la soldadura y reducir las deformaciones térmicas, especialmente al trabajar con aluminio.
Los soldadores TIG AC/DC de Stayer incorporan regulación de frecuencia para ofrecer un control total del proceso y adaptarse a trabajos de mantenimiento, fabricación y soldadura industrial de alta precisión.






